Teo y la máquina de ideas

El síndrome de Hubris en la Publicidad Uruguaya

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Llegué a mi última publicación del año. Un año que significó mucho en lo personal ya que tuve la oportunidad mediante esta publicación de participar del jurado de EPICA Awards y, gracias al Círculo Uruguayo de la Publicidad, del FEPI, dos eventos con realidades muy diferentes pero que me dieron un baño de realidad muy interesante. Aprendí mucho en ambos casos. Conocí muchas piezas y casos del mundo con presupuesto y sin presupuesto. Dos experiencias que me ayudaron a tener una mirada especial sobre nuestra realidad local.
Tomando como referencia lo vivido este año, y volviendo a la realidad local, este 2017 tuvo dos o tres realidades en términos de festivales.

El Desachate marcó el inicio y fin del ciclo de algunas piezas, entre la que se destacaron tres que nos dieron la oportunidad de volver a ser reconocidos en el Festival de Cannes con un bronce con la pieza “Messi, andate” de la agencia Grey Uruguay y se obtuvieron dos finalistas.

Las Campanas y Effie Awards Uruguay, y sin ánimo de desmerecer a la organización de cada uno y la calidad del jurado, siguen generando los pensamientos más opuestos para muchos publicistas luego de conocerse los resultados.

Por último y no menor, el IAB Mixx y el Ojo de Iberoamérica dieron cierre o inicio a un cambio en el escenario local de lo que se está haciendo en relación a la creatividad y que, si en uno de los dos casos la humildad predomina, estoy convencido de que el 2018 le dará más reconocimientos.

No fue al azar que coloqué en el párrafo anterior la palabra “humildad” y menos entre los primeros la frase: “…baño de realidad”. Y el título, que hasta ahora no lo desarrollé de forma directa (sí, indirectamente).

Es que luego de hacer un muy breve resumen del año, de lo que yo entiendo que fue lo más destacado en la industria local, llegamos a una instancia que viene siendo referente para iniciar la discusión y es la “Encuesta de TEO de las agencias más atractivas del año“.

Esta encuesta, que nació con el ánimo de generar un baño de realidad de la industria publicitaria uruguaya, se fue transformando en un premio más del que todos hacen lo imposible para quedar bien. Y es acá que el título de este texto cobra sentido. Somos parte de una industria que por momentos nos enceguece por completo cuando tenemos algo de poder. Ganar un premio, además de posicionar a la agencia en el mercado local en términos de creatividad y efectividad, puede provocar en algunos rasgos de personalidad narcisista que por suerte no es algo que contamine a todas las almas que componen el mercado local.

Para los que no lo tienen tan presente, el síndrome de Hubris es típico de quienes llegan a lucir el poder en el campo político, militar, religioso, empresarial, deportivo o en otros entes con autoridad sobre grupos de personas, y lo padecen casi todos los que han adquirido mucho poder sin estar preparados con la necesaria autocrítica ni de las condiciones para manejarlo, y si se consigue en poco tiempo, peor. Una persona intoxicada por el poder puede tener efectos devastadores, porque no siempre el poder está en manos del más capaz. Ejemplos hay miles y los invito a googlear sobre el tema. Hago público el hecho de que he padecido este síndrome y reconozco que la mejor manera de revertirlo es teniendo un baño de realidad seguido.

¿A dónde quiero llegar? Una encuesta que busca transparentar una realidad no puede ser utilizada para alimentar el ego o narcisismo de pocos.Tengo la esperanza de que esta encuesta individual sea tomada como un ejercicio positivo y fiel reflejo del pensar de todos los publicistas locales.

Bajemos un cambio. ¡Feliz 2018!

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