Teo y la máquina de ideas

10 temas de conversación en publicidad

  1. La igualdad de género

Es una temática universal, pero tiene un enfoque particular en un rubro en el cual nos dedicamos a comunicar y construir imágenes y conceptos.

A nivel interno, en lo que hacemos con los puestos y sueldos de los lugares en los que trabajamos: porcentajes de mujeres creativas, mujeres CEOS y CCOS en agencias, en redes; inequivalencia de sueldos para cargos iguales, discusiones de igual a igual, “sensibilidad femenina”.

A nivel externo, en lo que decimos en las piezas en las que trabajamos: las mujeres como objetos, ocupando roles de sumisión, como estereotipos, como elementos de placer, como agentes de seducción, como el sexo débil, como muchas cosas que deben seguirse señalando para llegar a una igualdad sin necesidades de convencimiento, sino como valor incorporado, integrado a la naturalidad, aprendido desde el día uno de nuestras vidas.

  1. La Data

Es el nuevo cuco, el tema que no se puede esquivar, el que nos hace sentir actualizados o en la edad de piedra. Puede considerarse una herramienta más para identificar insights, hábitos y comportamientos, o el agente destructor de las investigaciones de mercado y la observación empírica como hasta hace poco las conocíamos.

  1. La AI, o Inteligencia Artificial.

Como cualquier nueva área de interés, debe tener su sigla en inglés para poder ser respetada. Hermana de la anterior, aún permanece a las sombras de la primera, quizás porque requiere un manejo aún más complejo de conocimientos técnicos para poder ser abarcable.

Lo que sí sabemos es que la primera, en conjunto con la segunda, pueden significar el fin de la creatividad publicitaria como la conocemos (y del razonamiento humano, el cual podría quedar sublevado a impulsos puramente animales, por decir algo). Esa es la versión más apocalíptica: combinar experiencias pasadas, fórmulas y recursos, con nuevos datos, para generar productos comunicacionales cada vez mejores, sin la necesidad de lápices y hojas en blanco.

  1. Los Influencers

Antes de las redes sociales, eran líderes de opinión. Antes de la sociología, eran caudillos. Antes seguro tuvieron otro nombre. Siempre existieron, pero hoy reciben su nombre en inglés por su capacidad de comprender, de un modo inexplicable, las redes.

Basados en la necesidad tan humana de seguir a otro, los influencers logran que marcas millonarias los sigan a ellos, como una solución bastante efectiva para ponerse delante de los ojos de un público que es esquivo y tiene buen olfato para detectar publicidad.

  1. Los Millenials

Les está por llegar su Uber, es cierto, pero aún están ahí. En este Snapchat constante sobre “lo que se viene”, quizás ya no son los protagonistas de la película, pero siguen siendo una amenaza para los que no comprenden cómo estos chicos no priorizan subir la larga cadena de peldaños de una multinacional, a bajar a la playa en bermudas para preparar unos mojitos.

Como representantes del futuro, son objeto de estudio y preocupación de casi todas las marcas, al punto de que sus cambiantes placeres parecen dirigir, sin intención alguna, el rumbo discursivo de todos los que los consideren público objetivo.

  1. La Multidisciplinariedad

Tan difícil como escribirla, es aplicarla. En su versión contemporánea, refiere al uso compartido de espacios reducidos (llámese coworks) por parte de personas que poseen conocimientos diferentes y posiblemente complementarios, ante un mismo caso de estudio.

El trabajo en equipo siempre existió, pero al día de hoy, con la intención de innovar, parece imposible no hacerlo de la mano de un ingeniero.

  1. La Innovación

Es otro de los caminos que se le presentan a las agencias. Depende del punto anterior para ser efectiva, y bien ejecutada puede reubicar a las agencias en el mapa de proveedores del cliente.

La innovación, en cierta medida, se plantea hoy como la capacidad de inventar productos o servicios como parte del servicio (con perdón de la redundancia) que las agencias ofrecen a sus clientes.

Esto conlleva la generación de ideas dignas de ser patentadas, las cuales pueden ser, incluso, comercializables como tales, sin la necesidad de un cliente ¡opale!

  1. El estudio Meaningful Brands de Havas

(Sus resultados más reveladores son los que ilustran la imagen que encabeza esta nota)

Un agente de miedo y motivación flagelante. Nos responsabiliza sobre algo muy humano: no encontrarles una razón de vida a las marcas (no a los productos o servicios, a las marcas por encima de ellos).

¿Esto pone a nuestras cabezas debajo de una guillotina? No necesariamente.

Si convertimos estos resultados en combustible y autocrítica, fácilmente reconocemos que debemos mejorar, en plural, porque nunca más cierto que la construcción de marcas se hace en conjunto y debe tener un propósito.

  1. El propósito

Escrito así, parecería que habláramos de un objeto plausible de encontrarse en una góndola de supermercado.

En realidad, es la causa, el motivo que debe guiar a una marca, a una empresa, a una agencia. Es una condición que le es demandada a cada uno de estos agentes de diferente manera.

A la marca se lo piden sus consumidores; algo así como un argumento para existir.

A la empresa se lo piden los millenials; existe una insistencia particular en los reclutadores de RR.HH. en mencionar que, para despertar el interés de las nuevas generaciones, hay que tener una filosofía comprobada y no necesariamente sillones más cómodos o mejores pies de mail.

A las agencias, como suele suceder, se lo piden todos: los clientes para poder definirlos y ubicarlos dentro de su roster de agencias (algo quizás no tan conveniente); los empleados y posibles contratados se lo piden para poder entender qué mueve a la estructura (¿la creatividad? ¿el servicio? ¿la innovación?) y cómo podrá defenderse de todo lo que viene.

  1. Los contenidos

Son, como la innovación, otro de los caminos tangibles a transitar.

Se oponen a la interrupción, buscan vestir a la publicidad de entretenimiento hasta que ella misma se convenza y se convierta en… contenido.

Implican un cambio en las lógicas de producción y creación, incluso en la venta de ideas. La generación de contenidos es amiga de los plazos largos, por lo menos medianos, algo a lo que no estamos acostumbrados y que nos es MUY difícil vender, porque además, y generalmente, implican presupuestos grandes.

Diego Paz

Director Creativo en Key. Cada tanto es linda la publicidad, y ese tanto vale más que el casi siempre.

más publicaciones

Comentarios



SUBSCRIBITE A NUESTRO NEWSLETTER