Teo y la máquina de ideas

La era de los influencers

Como dijo el profeta radial Darwin Desbocatti “A todos nos llega un Uber”, incluso a la publicidad; en este caso se llaman “influencers”. Y desde que explotaron en Instagram, parece que llegaron para quedarse.

Para refrescar un poco la cosa, un influencer es, según Google, una persona “con gran presencia y credibilidad en redes sociales gracias a su conocimiento en cierto sector”. Esto hace que tenga la capacidad de influenciar (de ahí el nombre) sobre la forma de pensar o actuar de sus seguidores. O sea que básicamente es similar a un líder de opinión.

Hay que tener en cuenta que para que una persona sea considerada “influencer” es necesario contar con un número importante de seguidores en redes sociales, tener un nivel alto de interacción con ellos (recibir comentarios y responderlos) y mantener una frecuencia constante de posteos. Además, generalmente mantienen una cierta estética que se mantiene coherente en sus cuentas de Instagram.

A grandes rasgos se pueden diferenciar dos grandes tipos de influencers: los nativos digitales o productos mismos de la red social, y las celebridades de otros medios, que se vuelven influenciadoras en las redes.

Los nativos digitales generalmente no son personajes públicos, sino que adquieren relevancia por la originalidad de sus posteos, la calidad de los mismos, y/o el gran conocimiento que tengan sobre un tema. Estos recomiendan marcas o lugares porque así lo sienten y porque representan el estilo de vida que llevan. Esto hace que al usuario le llegue un mensaje más creíble y sincero, y pueda llegar a probar el producto.

Por otro lado, las celebridades directamente son contratadas por las marcas por su relevancia y gran alcance que tienen. En este caso, el mensaje se ve como un “chivo” y pierde un poco de credibilidad, porque se entiende que está siendo pago. Por más que en el otro caso también lo sea, uno lo siente de una manera más real y no tan artificial.

¿Pero por qué siento que pueden ser el “Uber” de la publicidad? La posta es que no lo siento 100% así, pero me servía empezar con eso para llamar la atención. Igualmente sí creo que son algo a tener en cuenta y que pueden “peligrar” la inversión de las marcas en publicidad tradicional, o sea la generada en las agencias.

Es algo que debería preocuparnos porque una marca puede entender que es mucho más redituable asociarse a un influencer y comunicar a través de él o los que crea necesario, en vez de realizar una inversión “enorme” en producciones publicitarias. O sea si, capaz que un poco sí nos pueden dejar sin trabajo. Hay marcas que incluso los contratan directamente a ellos para que generen contenido alineado a la brand essence.

Está en nosotros, las agencias, adelantarnos a los departamentos de marketing y proponer alternativas creativas a los influencers o sacarles provecho y generar actividades con ellos.

Para dar un ejemplo, algunas de las industrias que más están invirtiendo en esto son la moda y el turismo.

A nivel global podríamos decir que una de las influencers celebrities más influyentes es Kim Kardashian, pero mejor les dejo algunos ejemplos locales (tanto figuras públicas, como nativos digitales) :

Converse Uruguay ya se nos adelantó:

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