Teo y la máquina de ideas

Entrevista a Nicolás y Germán Kronfeld, creadores de A LA VUELTA.

Nicolás y Germán Kronfeld son dos hermanos uruguayos que se fueron a cumplir su sueño de recorrer el mundo durante tres años y lo hicieron viajando de una forma particular. Ellos no tenían todos los pasajes comprados, ni todos los destinos elegidos, cada cosa iba fluyendo y así se llenaron de historias y anécdotas que compartieron con todos nosotros a través de A La Vuelta, algo que empezó siendo para la familia y los amigos y se terminó convirtiendo en una marca generadora de contenido que tiene más de 16.000 seguidores.

En Teo nos pusismos en contacto con ellos para conocer más de este viaje y la marca que generaron.

 

¿Cómo fue ese momento en el que pasaron de postergar el sueño al vamos a cumplirlo?
En realidad fue un proceso. Teníamos el sueño de viajar por el mundo, aunque poco a poco lo íbamos metiendo más en la cajita de esos sueños que nunca se van a cumplir. Pero sabíamos que a nuestra edad teníamos que sumarle tres años y calcular si podíamos postergar este viaje mucho tiempo más y nos dimos cuenta de que no. Se alinearon algunos planetas, teníamos laburos que estaban bien pero no eran el sueño del pibe, de la carrera nos queda solo la tesis y no estábamos obsesionados por terminarla, nuestra familia no necesitaba de nosotros para mantenerse y ninguno tenía novia, así que dijimos es ahora o nunca, quizá en la vida haya dos o tres momentos de esos en los que todo está bien y este era uno de esos. Así que arrancamos a averiguar y a movernos para salir.


¿Alguna vez sintieron miedo por el “riesgo” de viajar tanto tiempo siendo más que nada espontáneos?

En realidad no, porque nunca vimos el viaje como una unidad de tres años, si no por etapas.
Cada país iba fluyendo, cuando se terminaba uno empezábamos a planificar el siguiente. Nunca sentimos miedo, es bastante natural la forma que tenemos de viajar.
El viaje tiene el grado de planificación que le queremos dar a nuestra vida, entonces al haber sido espontáneos nunca nos sentimos con miedo, porque más cómodos que haciendo lo que queremos no nos podemos sentir.


¿En alguno de los países que trabajaban, lo hacían relacionado a su profesión?
Nuestras tres grandes unidades de laburo fueron en Australia que trabajamos más que nada de mozos, obreros y estatua viviente. En Tokio trabajamos de ayudante de cocinero y limpiador. En Escocia trabajamos en supermercados reponiendo góndolas y ordenando el depósito. En ese sentido nada que ver con nuestra profesión, pero si yo (Nico) trabajé como periodista durante el viaje. Yo estudié comunicación periodística y soy corresponsal de No Toquen Nada, entonces he trabajado como colaborador en distintos países. Salí desde Australia, Filipinas, Singapur, Japón y estuve haciendo trabajos sobre el conflicto de Medio Oriente en Israel y Palestina. Además soy colaborador de El Confidencial, uno de los diarios más grandes de España y para ellos también hago trabajos de colaborador externo en diferentes países. Saqué varias notas de Japón, Corea del Sur, Filipinas, Singapur y Malasia. Esto sin contar la marca A La Vuelta que nos engloba a los dos y que tiene su lado publicitario y su lado periodístico, aunque haya sido de forma informal, A la vuelta es un tremendo ejemplo de haber trabajado de nuestra profesión.

 

¿Si bien estuvieron lejos por 3 años, también estuvieron super conectados a través de las redes sociales, cómo surgió la idea de generar una marca?

Cuando nos íbamos yo (Nico) estaba preocupado por qué iba a pasar con mi carrera periodística porque no quería por tres años no hacer nada y volver a Uruguay y a tener que volver a hacer el poquito nombre que me había hecho trabajando. Entonces vino la idea de crear un blog, fue la idea inicial de a la vuelta y dos días antes de irnos o abrimos. Por otro lado le ofrecí a Alex y a Germán, (los otros dos que viajaban conmigo) para abrirlo juntos, porque como tenemos muchas personas en común íbamos a subir los tres las mismas fotos a Facebook. Empezamos a subir fotos, a contar un poco lo que hacíamos, algunas cosas más curiosas y se empezó a juntar gente que no era de nuestra familia, gente que estaba poniendo me gusta y siguiendo nuestro viaje pese a que no nos conocían. Llegó la oportunidad de trabajar junto a Justicia Infinita, que es algo que hacemos hace más de dos años, y al salir todas las semanas al aire la página empezó a explotar todas las semanas, al poquito tiempo la mayoría de la gente de nuestra Fanpage no era la que nos conoce personalmente en Uruguay, entonces ahí empezó a ser un producto para contar viajes desde otro lado, ir a los lugares y hablar de las historias reales, humanas  de las personas que viven ahí que de los atractivos turísticos.

 

¿Hoy tienen más de 16 mil personas a las que les gusta su Fanpage, era el objetivo generar algo así o nunca se imaginaron que iba a pasar?
Los primeros seis meses ni ahí era un objetivo, después empezamos a encontrar gente que le empezó a gustar que no nos conocía, entonces detectamos que había algo más en nuestro viaje por el mundo y empezamos a trabajar ese concepto, a pensar los lugares más desde esa cabeza, pero nunca nos imaginamos que iban a ser más de 16 mil persona, es un número increíble y nos contactan de todas partes del mundo.

 

¿Durante el viaje de tres años consiguieron apoyo de alguna marca, algún sponsor?
Tuvimos un seguro de viaje que nos cubre, pero más allá de eso nunca recibimos otro apoyo para este viaje. Obviamente que las redes y nuestra página nos han dado un montón porque el espíritu de nuestro viaje es viajar con la gente que nos sigue. Nos han desde recomendado lugares a los que terminamos yendo, hasta que nos etiqueten a una persona que nunca hubiéramos conocido en Mongolia y ella nos hizo viajar diez días por el desierto con una manera de viajar que nosotros no teníamos y lo convirtió quizá a Mongolia en uno de los mejores países de nuestro viaje. También pasamos más de dos meses en Tokio, una de las ciudades más caras del mundo sin pagar un peso, porque nos hospedó una persona que un seguidor de nuestra página etiquetó en los comentarios de la publicación, así que hemos ganado mucho con nuestras redes.

 

Ambos estudiaron comunicación, ¿cómo usaron ese conocimiento alrededor del mundo?
Si bien para comunicar hay que estudiar y nosotros lo hicimos, sentimos que somos comunicadores por naturaleza, nos encanta comunicar, nos encanta contar, nos encanta intercambiar con la gente y nada de esto ha sido forzado en ese sentido. A La Vuelta es una marca 100% comunicacional, somos un medio de comunicación de viajes con un foco distinto a otros. Entonces todos nuestros estudios de comunicación los usamos alrededor del mundo para preguntar, para pedir, para curiosear para imaginarnos que le puede interesar a la gente que está del otro lado de la pantalla y generar nuestros contenidos.

 

Germán estudió en Brother, ¿podrías decir que la creatividad los ayudó a completar el viaje?
Obvio que nos ayudó a completar el viaje. Nosotros la creatividad la aplicamos en todo. Cuando compramos la camioneta tuvimos que usar la creatividad para convertir una camioneta que no es para dormir en un lugar para dormir, tuvimos que usar la creatividad para hacer dedo en Australia y llamar la atención entre toda la gente que estaba haciendo dedo para que nos lleven a nosotros, tuvimos que ser creativos para recorrer Mongolia sin entender el idioma y haciendo mímicas, o tuvimos que ser creativos para zafar de algunas situaciones jodidas en las que la barrera cultural nos hacía comportarnos en formas que no eran las que debíamos. La creatividad nos llevó a enriquecernos desde el punto de vista humano y nos permitió gastar mucho menos de lo que sale este viaje de tres años que hubiera sido impensado si no era de una forma creativa.

 

¿Han ganado algo de dinero con A La Vuelta? o ¿cómo creen que podrían hacerlo?
No, nunca vimos un centavo por A La Vuelta, pero ganamos de otra manera. Conseguimos hospedaje dos meses y diez días en Tokio que si lo teníamos que pagar era mucho dinero y hemos conseguido un montón de cosas de onda gracias a A La Vuelta.
En cuanto a cómo podemos ganarlo, hay mil maneras de hacerlo, pero no todas nos hacen felices. De las que nos hacen felices, un ejemplo es hacer plata dando conferencias sobre viajes, nosotros creemos que transmitimos el valor de los sueños posibles y tenemos un montón de contenidos y anécdotas para inspirar a la gente a creer en sus sueños.

 

Ahora están de vuelta y van a recorrer Uruguay. ¿Y saben que viene después?
Volvimos a Uruguay porque sentimos que era el momento de visitar a nuestra familia y que teníamos ganas de mostrarnos a nosotros y a nuestros seguidores que Uruguay tiene su valor, su valor en gente, en historia, en paisajes.
Planeamos un recorrido de cinco meses, hacía tiempo que no planeabamos tanto, así que decirte que viene después ya sería demasiada futurología.

 

Además de respondernos las preguntas con la mejor onda, nos regalaron una tremenda reflexión:
A veces el haber logrado algo y haber creído en tus ideas te da cierto crédito para decirle a los demás que crean en las suyas. No paramos de decirlo, a nosotros nos encanta un graffiti que vimos en Malasia que dice “incluso lo que no amas puede salir mal” y para nosotros de eso se trata la vida, los sueños y las ideas. Para qué vas a matarte por una idea, un sueño que no te gusta sí incluso ese proyecto puede fallar. Es mejor ser más fiel a lo que te gusta, que también puede salir mal pero yo prefiero viajar tres años por el mundo, volver a Uruguay y no tener laburo que quedarme tres años acá porque tengo miedo de lo que puede pasar, que se funda la empresa donde trabajo y me quede sin laburo. Nosotros creímos en nuestra idea, creímos en que ir a viajar por el mundo nos iba a enriquecer, hay que creer en lo que cada uno hace, pensar ideas creativas para superar los obstáculos, irse a la ruta y arrancar.

 

Muchas gracias Nico y Ger por la buena onda y su tiempo.

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