Teo y la máquina de ideas

Ahí va la publicidad

Corren tiempos abiertos, es difícil afirmar con contundencia, tomar decisiones absolutas, mucho menos definir un bien o un mal.

Ya es conocida la pérdida del sentimiento colectivo, de los fines colectivos. La individualización es una causa abierta, un tópico de todos los días, una lucha personal contra el tsunami de estímulos que ofrece el LTE: la portabilidad del mundo, digital.

En cierta medida, a veces egoísta, a veces desatenta, el individualismo está en su gloria. Las pantallas iluminan de azul los rostros cabizbajos en los ómnibus, en el metro, en los bancos de plaza.

En un mundo de certezas, confiado en el progreso, la comunicación se subía al carro: mensajes que indicaban el rumbo, marcaban un destino, eras parte o no eras nada. Yo digo, tú haces. Esto no es nuevo.

El fracaso del modelo, en todos los niveles, trajo consigo frustración. Si uno pierde la causa, queda en una especie de limbo, como una brújula sin norte, como un perrito de taxi.

Entonces se formuló una nueva manera de creer en algo… creer en sí mismo. Esto NO lo hizo la publicidad; la publicidad siempre llega tarde, siempre está un paso después, es observadora, puntualizadora, y en su máxima expresión, cuando es atrevida, la publicidad es Tituladora.

Con la caída de los referentes, o más bien la superposición de líderes de opinión, no hay espacio para los wannabes; los fanatismos son mucho más infieles hoy en día.

Solo nos quedamos nosotros mismos. Esto, es libertad. La libertad obliga a la toma de decisiones, hacerse, rehacerse, un poco zigzagueando, viboreando entre las convicciones.

A escala mínima está el individuo, a gran escala, la sociedad junto a la temática y problemática bastante universal de la inclusión, de la comprensión y aceptación de las diferencias.

Axe – Find Your Magic – Enero de 2016

 

Ahí va la publicidad, a celebrarlo, a abandonar viejos recursos humorísticos que hoy se consideran altamente discriminatorios.

Adidas – Original is never finished – Enero de 2017

 

Ahí va la publicidad, a reivindicar las diferencias, a contemplar a las minorías, a explicitar que los modelos ahora somos todos, en todos nuestros formatos.

Diesel – Go with the Flaw – Setiembre de 2017

 

Ahí va la publicidad, a reconocer múltiples bellezas, buscando diferenciar el mensaje, primero, de lo que la marca había dicho antes (lavar las culpas, en muchos casos) y segundo, de lo que todas las marcas ahora están diciendo.

Pero, de algún modo, hablar de la posibilidad de ser diferente, ya no es diferente. Parecemos no encontrar un nuevo formato para contar la amplitud sin tener que enumerarla, con hermosos recursos audiovisuales y bandas sonoras potentes.

Los resultados son increíbles, muy por encima artísticamente de lo esperable en publicidad. Rozamos el arte, nos amigamos con estéticas oscuras y, al final, parecería que los jóvenes, todos, se dedicaran a protestar contra el mundo contemporáneo montados en longboards con lijas sin uso, encendiendo bengalas de humo rosado, y pintando grafitis en túneles urbanos siempre despoblados.

Diego Paz

Director Creativo en Key. Cada tanto es linda la publicidad, y ese tanto vale más que el casi siempre.

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